Hace tan solo un par de meses que estos dos tortolitos se dicidieron a salir de casa de sus padres, dejándose llevar por el amor y la atracción sexual que sienten el uno por el otro. Estaban hartos de tener que follar a escondidas, en el coche, en cualquier callejón o como mucho las veces que mejor, en un Hotel barato. Por ello ahora que viven juntos han convertido el piso en un fortín brindado donde llevar a cabo todas sus fantasías sexuales, se han olvidado de los amigos y familiares y pasan los días completos sin salir de casa y dándole al folleteo.

Que aprovechen mientras dure, de momento se ve que lo disfrutan como pocos. Que bueno y que sano es el follar…


















