Había escuchado por el barrio, que la hija de sus vecinos es bastante ligera de cascos, que le gusta más la marcha de lo normal, por eso aquel día decidió invitarla a su piscina, y tras charlar un rato y tomar un baño, pasó lo que vais a presenciar.

La chica se lanzó a por su polla, la metió en la boca y le hizo una mamada piscinera que bien vale la pena disfrutar.















