El estrenar una cámara es toda una tentación, en cuanto te la dan no puedes evitar tirar unas fotos para ver como quedan y empezar a trastear con ella.

La suerte que hemos tenido en esta ocasión es que ella, esta rubiaza buenorra, estaba sola en casa y como una cosa lleva a la otra y el calentón le podía pues al final tenemos una buena galería con la que alegrarnos la vista.


















